Bruselas y Madrid han alcanzado un acuerdo político que sienta las bases para una nueva etapa en la política de cohesión europea. El pacto establece los lineamientos generales para el diseño del siguiente ciclo de fondos estructurales, con especial énfasis en la reducción de las brechas territoriales y el refuerzo de las economías menos desarrolladas de la Unión.

La negociación, que se ha alargado durante varias semanas, ha logrado cerrar dos temas clave: el mecanismo de liberación anticipada de fondos para los Estados miembros que presenten reformas estructurales pendientes y la creación de un observatorio permanente de convergencia regional. Según fuentes próximas al diálogo, ambas partes han decidido priorizar la agilidad en la desembolso de recursos frente a la rigidez burocrática que había caracterizado etapas anteriores.

El acuerdo no entra aún en detalle sobre las asignaciones por país, dato que se reservará para las negociaciones del nuevo Marco Financiero Plurianual que deberá estar listo antes de final de ejercicio. No obstante, ya se sabe que España seguirá siendo uno de los principales beneficiarios netos, tal como ocurrió en la actualidad programa. El gobierno español ha valorado públicamente el compromiso y ha destacado que el texto garantiza estabilidad presupuestaria frente a la incertidumbre generada por el debilitamiento del consenso comunitario.

El texto también incluye una cláusula vinculante que condiciona parte de los desembolsos al cumplimiento de objetivos en materia de transición ecológica y digitalización, aspectos que habían sido fuente de fricción entre instituciones europeas y varios Gobiernos nacionales. La Comisión ha asegurado que el marco respeta la subsidiaridad, mientras que Bruselas mantiene su condición de garante de la ejecución correctiva de los fondos.

El Pacto de Cohesión se presentará oficialmente en el Consejo Europeo de los próximos días, donde se espera que los veintinueve Jefes de Estado y de Gobierno lo ratifiquen. Su alcance real dependerá finalmente de los márgenes de maniobra que otorgue el nuevo presupuesto de la UE, cuya cuantía sigue estando aún en negociación.